Color block


Vibrante e intensa: la paleta más energizante
DOMINGO 29 DE ENERO DE 2017
Maxi chaleco y pantalón ($ 3900 y $ 3390, Divina Bolivia), top ($ 399, Basement), abotinados ($ 3500, Hush Puppies), anteojos ($ 2100, Vulk)
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Vestido de seda irregular ($ 3288, Giesso), collar de acrílico con apliques ($ 1300, Luna Garzón), collar con piedras ($ 2150, Los Vados del Isen), pulseras con piedras ($ 980, Luna Garzón) y con elástico ($ 410, Los Vados del Isen), anillos ($ 980 cada uno, Luna Garzón)
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Bomber jacket ($ 1949, Lacoste), top sastrero ($ 1400, Sofía Sarkany), entero de crêpe ($ 1150, Clara), zapatillas ($ 1990, Sarkany), mochila de cuero ($ 4200, Carla Danelli), choker ($ 490, Mai Cassal), anteojos de resina ($ 2799, Valeria Mazza by Ranieri)
Vestido ($ 2180, Markova), vestido de seda irregular ($ 3288, Giesso), pantalón de lino ($ 1299, Markova), abotinados de cuero ($ 3500, Hush Puppies en Grimoldi)
Blazer de lino ($ 3480, Markova), top sastrero ($ 1400, Sofía Sarkany), pantalón con pinzas y cinturón ($ 1450, Clara), zapatillas de cuero ($ 1990, Sarkany)

4 consejos para evitar que el teléfono y la computadora te hagan mal a la salud


El Text Neck puede causar dolor de cabeza, contracturas y otro tipo de dolencias que empeoran con el tiempo; mejor prestar atención a tener que curar las consecuencias
MARTES 31 DE ENERO DE 2017 • 00:03
La postura en la que miramos el teléfono puede traer graves consecuencias a las cervicales
La postura en la que miramos el teléfono puede traer graves consecuencias a las cervicales. Foto: Shutterstock
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Dolor de cabeza, molestia en el cuello, calambres en los brazos: la tecnología tiene su lado oscuro. No tiene que ver con los aparatos en sí, sino con malos hábitos a la hora de manipularlos. Pasamos entre 700 y 1400 horas al año con el cuello inclinado hacia el celular y la computadora, algo que causa más de una enfermedad.
Todos los dolores de las cervicales que nacen por estar mirando algo en una ubicación no aconsejable con una postura tensionada, suelen englobarse en el síndrome Text Neck. ¿Qué es lo que sucede? La cabeza de un adulto pesa entre cuatro y cinco kilos, pero al inclinarla unos 60 grados hacia el celular, le pone una presión de casi 30 kilos a las vértebras cervicales.

¿Qué hacer para evitarlo?

Desde ALPI, la Licenciada en Kinesiología y Fisiatría Romina Nanni explica que esto se puede prevenir y aporta cuatro consejos.
Foto: Shutterstock
Situar la pantalla del celular, tablets y notebooks en una ubicación ligeramente inferior a los ojos para que las cervicales estén en una posición neutra y no flexionada, mantener una postura sin forzar y sentarse de forma adecuada, con la espalda derecha y las piernas en ángulo recto con el piso. Elevar el monitor si es necesario.
Se recomienda utilizar más las notas de voz en vez de enviar siempre mensajes de texto; utilizar las dos manos para escribir e intentar situar la muñeca en una posición neutra, para reducir el riesgo de lesiones en las manos.
En el caso de las computadoras, es importante poner el teclado y el mouse de manera que no se cierre la muñeca, apoyando los antebrazos y utilizando un almohadón debajo de la muñeca. Además, el teclado debería estar a un nivel apenas inferior a la altura de los codos, para que los brazos y los hombros estén relajados.
Descansar aproximadamente cada 30 minutos y realizar estiramientos activos de la muñeca para prevenir lesiones.

MATEMATICAS PARA NIÑOS DE SEXTO DE PRIMARIA

Documental-historia - edad media - castillos y mazmorras.

Los secretos de un castillo situado a tres cuadras de la playa en Pinamar


El palacio está en obra desde hace 20 años; sus propios dueños lo construyen progresivamente; situado en Martín Pescador al 300, atrae la atención de los turistas
PARA LA NACION
LUNES 30 DE ENERO DE 2017
Los secretos de un castillo situado a tres cuadras de la playa en Pinamar
Los secretos de un castillo situado a tres cuadras de la playa en Pinamar. Foto: LA NACION / Maxie Amena
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Los turistas que pasean por Pinamar suelen detenerse frente a un castillo situado a metros del mar que está en obra desde hace dos décadas. El enorme edificio llama la atención por su estilo gótico, recargado, que nada tiene que ver con el del resto de los chalets típicos de la costa. Verano tras verano, la gente se acerca al inmueble para intentar develar el misterio de quiénes son los sus habitantes y si la construcción finalmente concluyó o no.
Esta temporada, al subir por la loma de la calle Martín Pescador, entre Sirena y Libertador, se observa que lograron completar las rosetas y los ornamentos venecianos de tres fachadas. Sin embargo, tan sólo el 60% de la vivienda se considera terminado. Así lo explicó su dueño, José Maluccio, que abrió las puertas de su casa a LA NACION. Si en 20 años logró construir poco más de la mitad, tal vez en otros 20 pueda ver la obra terminada.
"No tengo apuro. Es como realizar una escultura, vamos paso a paso", aseguró. Hombre de pocas palabras, en invierno se sienta en su silla de ruedas a la entrada del castillo. Alza la mano y le da instrucciones a su hijo, Augusto, quien trepado a lo alto coloca molduras y arcos. Lo mismo hacen en verano, al atardecer.
Su proyecto está inspirado en tres palacios venecianos: el Ducale, el Ca' d'Oro y el Cavalli. Sin embargo, son lugares que jamás visitó. Maluccio, un ingeniero civil de 70 años, nació en Catanzaro, Calabria; llegó a la Argentina de pequeño y nunca regresó a Europa. "Vi fotos y leí mucho sobre arquitectura italiana. No necesito viajar", dijo. Gracias a esas lecturas es que ahora intenta reproducir en sus planos los arcos entrelazados de influencias musulmanas y las cresterías de los palacios del siglo XV. La ejecución está totalmente en manos de su hijo, quien se define como "artesano", ya que trabaja solo y sin ayuda de albañiles a lo largo de todo el año.
Varios inversores intentaron adquirir la original propiedad situada a tan sólo tres cuadras de la playa y que cuenta con 500 m2 cubiertos, cuatro niveles y 13 metros de altura. No tuvieron éxito. "Un día vino un hombre y golpeó a la puerta. Me dijo que quería comprar el palacio. Le respondí que no podría pagarlo y que además, si se lo vendía, yo no tendría a dónde ir", explicó Maluccio.
Ni el dinero ni los costos son un problema para él: "Tengo una jubilación y con eso pago el cemento y el resto de los materiales. No necesitamos demasiado más para vivir acá". Su familia está compuesta por su mujer, que vive en Buenos Aires, y tres hijos. Augusto fue el único que se atrevió a acompañarlo en su aventura arquitectónica. "Por eso, todo esto es de él", aseguró.
Los secretos de un castillo situado a tres cuadras de la playa en Pinamar
Los secretos de un castillo situado a tres cuadras de la playa en Pinamar. Foto: LA NACION / Maxie Amena

Un sueño cumplido

El sueño del castillo propio comenzó en 1998 cuando Maluccio, un ex empleado de Vialidad Nacional, decidió buscar un lugar donde vivir cerca de su madre, que estaba en la vecina localidad de Ostende. Como tenía la costumbre de asistir a misa todos los días, buscó un terreno próximo a la parroquia Nuestra Señora de la Paz, de Pinamar. Encontró un lote de 1000 m2 en Martín Pescador 368. Lo atrajo el hecho de que el terreno abarcara un pulmón de manzana repleto de eucaliptos y que tuviera una profunda pendiente de 10 metros bajo tierra.
Ese desnivel fue luego transformado en los dos subsuelos con salida al jardín trasero con los que cuenta la casa. A su vez, que el lote estuviera ubicado en lo alto de una loma contribuyó a que los pinamarenses lo asociaran con un castillo. A lo largo de la historia, ese tipo de fuertes se situaban en lugares elevados para poder divisar al enemigo.
Pero la vida de los Maluccio poco tiene de idílica. Los inviernos no son fáciles de sobrellevar: "Hace tanto frío que, cuando estamos viendo una película a la noche, se nos congelan los pies y nos tenemos que ir a dormir. Todavía no pusimos la loza radiante, pero ya llegará", dijo Augusto.
De todos modos, no parecen dispuestos a claudicar. Aún resta mucho por hacer. Faltan las terminaciones de una pared externa lateral, los dormitorios en suite, la colocación de dos torres y una piscina en la terraza. Para ellos, el excesivo peso del agua sobre la estructura no representa un problema. "Está todo calculado, la construcción es de hormigón armado, aguanta bien", aseguraron. Contar con pileta no estaba en el proyecto original; a lo largo del tiempo, tuvieron que modificar los planes de acuerdo con los códigos urbanísticos de las sucesivas intendencias. "Nuestra casa es como la historia de la civilización, van surgiendo nuevas ideas y las vamos aplicando", explicó Maluccio.
Mientras LA NACION entrevistaba a padre e hijo, un auto en el que una familia volvía de la playa se detuvo frente al portón. "Buenos días, señor, disculpe la molestia. ¿Qué estilo es el de su casa: gótico, barroco, veneciano? ¿Cuándo va a terminarla? Todos los veranos pasamos por acá con los chicos para ver cuánto avanzó la obra. Estamos intrigados", preguntó una señora.
José sonrió levemente. Es que tal vez, como sucede con el palacio Ca' d'Oro, al que le falta completar el ala izquierda, su castillo en realidad nunca se termine y, al igual que al edificio veneciano, sean las asimetrías y las imperfecciones las que le otorgan su peculiar encanto.
En esta nota:

Las imágenes de Clarín.com:Bañado La Estrella

Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a salvo en el noroeste de Formosa. El Bañado La Estrella recorre una gruesa franja de 220 kilómetros de largo por 20 kilómetros de ancho de la ecorregión del Gran Chaco, comprendida entre los ríos Bermejo y Pilcomayo.  (Fotos Rubén Digilio)  
    Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a...Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a...Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a...Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a...Bañado La Estrella: La ranita del Zarzal, Hypsiboas pulchellus, es muy pequeña. Mide apenas entre 3,5 y 5,5 centímetros. En el humedal, es casi una plaga. Se la encuentra sobre los árboles o dentro del humedal, asomando con timidez. (Fotos Rubén...
  • Bañado La Estrella: Esta ave el TAGUATO, Rupornis magnirostris, se alimenta de animales pequeños. En la imagen se ve a un ejemplar que justo atrapó a un cangrejo. Mide, en promedio, 34 centímetros y también se la conoce como aguilucho caminero....En la Reserva Natural Bañado La Estrella se destacan los champales: se forman cuando a un árbol muerto lo cubren musgos y algas. Colgada, aparece Eunectes notaeus, una especie de anaconda conocida como curiyú. (Fotos Rubén Digilio)
MIRÁ TODA LA...Bañado La Estrella, un valioso santuario de vida silvestre, un impactante universo de aves, mamíferos, insectos y ofidios, enmarcados por una exuberante vegetación.
Por el momento, este territorio virgen para los amantes del ecoturismo permanece a...

A 200 años del Cruce de los Andes, miles de argentinos reviven la hazaña de San Martín

A 200 años del Cruce de los Andes, miles de argentinos reviven la hazaña de San Martín

Las expediciones turísticas por la Cordillera son récord. Se disparó el número de participantes y hay reservas hasta marzo.Cuando suena el toque de diana, a las 7 de la mañana. De día, con 30 grados, y a la noche, en la llamada zona de Las frías, con 10 grados bajo cero. Arriba de las mulas, que bordean sin dudar por el precipicio sin fin. Cuando el viento aparece de repente y pega fuerte en la cara. En las tormentas repentinas que traen aguanieve. En cada historia de tantos años que traen los baqueanos y los guías. Con el mareo de los 4.800 metros de altura. En el sabor salado de los guisos con charqui. Cuando las mulas siguen el sendero con instinto, a pesar de que el jinete no se anime. En las noches con miles de estrellas, que solo se contemplan acá. Cuando el abrigo no alcanza. Y en cada uno de los seis días que dura la expedición turística para recrear el Cruce de los Andes, aparece siempre la figura de San Martín y sus hombres.Está omnipresente. De eso se habla todo el tiempo, de la hazaña, de la superación, de las penurias de la odisea. No hay corazón ni cabeza que no se hagan la pregunta una y mil veces: “¿Cómo fue que estos hombres cruzaron Los Andes de la manera en que lo hicieron?”.
En estos días se están cumpliendo 200 años de la epopeya y las expediciones turísticas por la cordillera para revivir la hazaña sanmartineana son un récord. Solo en el Paso de los Patos, por San Juan, habrá este año más de 800 turistas, cuando en años anteriores ese número estaba en 300 o como mucho 400. Por Mendoza también hay un boom turístico, con argentinos copando todas las expediciones. La empresa mendocina Trekking Travel, por ejemplo, ya organizó siete expediciones este año, con 100 turistas y tiene otros 100 reservados hasta marzo, cuando el clima impide continuar con las cruzadas montañeras. “Este año tuvimos que poner más fechas. Y completamos tours con grupos integrados únicamente por argentinos, cuando antes era normal que hubiera algún extranjero”, dice Cinthia Angileri.
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Hasta los runners, esos nuevos personajes de las montañas que corren sin detenerse, tienen este año una fecha especial para el tradicional Cruce de los Andes que organiza la marca de indumentaria de aventura Columbia. Este año habrá 2500 corredores de 29 países.
¿Qué es lo que se viene a buscar a la montaña? Si hay una actividad que cambió en los ultimos años es el turismo. No es más un hecho pasivo, de contemplación y poco involucramiento, sino que se convirtió en algo más complejo, palpitante y de movimiento. En muchos casos, con compromiso fisico y espiritual. O con enseñanzas geográficas e históricas.
Una explicación posible la tiene Marcelo Reynoso, Director de Calidad y Servicios Turísticos del EMETUR mendocino: “Mientras más se parecen las ciudades, con los mismos cafés, las mismas cadenas de hamburgueserías, los mismos restaurantes, más gente elige el turismo de experiencia y viene a conocer los Andes. La naturaleza en general. En este caso, además hay un valor agregado porque no se trata únicamente del paisaje sino que también está la historia. Y este año del bicentenario es especial”, explica .
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“Lo que se busca también es estar una semana sin conexión, sin mirar el teléfono ni las redes sociales”, dice Reynoso.
Antes de salir, todo transcurre entre las dudas y la ansiedad de los novatos y los consejos de los que ya hicieron el cruce: quieren saber qué tan empinada es la cuesta de El Espinacito, un tramo crucial de la travesía, qué tanto frío hace en Las Frías, si conviene ir a bordo de caballo o de mula.
El punto de partida es en Los Manantiales y desde ahí hay tres noches hasta la frontera en Valle Hermoso. La travesía es exigente, pero apta para la mayoría. No hace falta ser un experto jinete (incluso muchos de los que están nunca se subieron a un caballo) ni tener un estado físico impecable. Hay que estar dispuesto a dormir en carpa, bañarse solo cuando se puede y confiar en la ayuda de los baqueanos, los guías y los animales.
“Hay un antes y un después del cruce de los Andes, es un cambio en la vida de cualquier persona”, asegura Sergio Montt, que hizo el cruce en tres años sucesivos, entre 2008 y 2010. “Todos leímos los libros de historia pero solo los que hicimos el cruce nos preguntamos todo el tiempo cómo es posible que estos hombres hayan hecho lo que hicieron, hace 200 años, casi sin equipamiento”.
Hoy mismo, el gobierno de San Juan da inicio a su travesía anual, la edición número 12, con más de 130 invitados (también es récord) entre ellas la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Es la que recrea el camino que hizo San Martín y la que tendrá esta vez más cantidad de gente y más cantidad de mujeres: casi 30.
A ese equipo se sumará Leo Colucci, un ingeniero agrónomo cordobés que quedó maravillado con el cruce, desde aquella primera vez en la montaña, hace ya 9 años. “Fue una experiencia formidable, sin igual. Me di cuenta de la magnitud que tenía una vez que volví. Paisajes memorables todo el tiempo, y eso que yo he viajado mucho pero esto no tiene comparación”, tanto es así que Leo volvió en enero y ahora empieza un nuevo cruce. “Son siete días desconectado del teléfono y del mundo, conectado con la gente que viaja con vos y con los paisajes. En la montaña no hay gerentes ni empleados, desaparecen las diferencias, somos todos iguales. Sueño con volver a ver los cóndores y esos paisajes. La Cordillera es algo vivo, dinámico, cambian los colores todo el tiempo. Te vas a dormir con los ojos llenos”, dice.
Las travesías salen entre enero y marzo, tienen una duración de entre 6 y 12 días y un costo de 20 a 30 mil pesos por personas, con todo incluido.
“A veces la pasas mal por el clima, pero la montaña te pone a prueba”, dice Viviana, con tres cruce ya en el lomo. “Y lo mejor son los guisos de los gendarmes”, dice. Marilina Henninger es otra que hizo el cruce y su vida cambió: “No sabía andar bien a caballo y ninguna afición particular por las actividades de montaña. Quería evocar la gesta de San Martín y también conocer mi templanza ante la adversidad”. En la montaña, ahora mismo, cientos de argentinos van por ese camino. Un poco más cerca del cielo y de la libertad.
La rivalidad entre San Juan y Mendoza
La grieta, una palabra muy presente en la última década, recrudece año tras año en la región de Cuyo entre mendocinos y sanjuaninos. Las dos provincias se disputan el protagonismo de la epopeya y, por separado, rinden homenajes al Cruce de los Andes.
La rivalidad entre provincias vecinas resurgió en 2005, cuando durante la gobernación del peronista José Luis Gioja, San Juan buscó poner en valor el aporte de sus ciudadanos a la gesta libertadora. Acompañado en sus expediciones por representantes de la minera canadiense Barrick Gold, prensa nacional y funcionarios de turno, Gioja enalteció el momento crucial en el que San Martín logró sorprender a las fuerzas realistas cruzando por San Juan, por el Paso de los Patos, en una difícil travesía con la columna más numerosa. Desde Mendoza, por el cruce más frecuentado por baqueanos y comerciantes, el Paso de Uspallata, marchó la columna al mando del coronel Gregorio de Las Heras.
“San Martín organizó su ejército en Mendoza, pero eligió la ruta por San Juan para sorprender a los realistas. Utilizó tropas, recursos y la información de los baqueanos sanjuaninos para lograr con éxito su campaña”, dijo esta semana a Clarín el vicegobernador de San Juan, Marcelo Lima, que está a cargo de la expedición que parte hoy desde Barreal hacia la estancia Manantiales. Será la edición 12ª con 160 invitados entre medios de prensa internacionales y locales, políticos y personajes de la farándula.
En cambio, el gobierno de Mendoza no responde oficialmente a la polémica y dejó en manos del Ejército la organización y logística de la travesía. Entre ayer y el salieron tres columnas desde Uspallata, El Portillo y El Planchón. Eso sí, en el pasado 19 de enero contaron con la presencia de Macri, en un acto conmemorativo.