Una argentina ganó el “Nobel” de la literatura para chicos... Ana Paula Guzmán

Una argentina ganó el “Nobel” de la literatura para chicos

María Teresa Andruetto obtuvo el Premio Hans Christian Andersen. Es la primera vez que un hispanoamericano lo gana. Destacaron tambien a la Fundación Mempo Giardinelli.

POR IVANNA SOTO

"No hay temas apropiados, sino modos de entrar en lo hondo”, dice María Teresa Andruetto por teléfono a Clarín desde su casa en las sierras cordobesas, en pleno festejo. La escritora argentina, autora de numerosos títulos para niños y jóvenes, es la ganadora del Premio Hans Christian Andersen –conocido como “el pequeño Nobel”–, considerado el más prestigioso de la literatura para niños.
El resultado se conoció ayer en la Feria del Libro Infantil de Bologna. Otorgado cada dos años por el International Board on Books for Young People (IBBY) a un escritor y un ilustrador de literatura infantil y juvenil, es la primera vez que lo gana un autor hispanoamericano.
A su vez, la Fundación Mempo Giardinelli fue galardonada con el premio IBBY-Asahi de Promoción de la Lectura por su programa “Abuelas Cuentacuentos”.
“La situación de la literatura infantil en nuestro país respecto de otras lenguas tiene que ver con la situación de la Argentina como país periférico, más allá del crecimiento que hayamos tenido”, lanza Andruetto, que reconoce al premio como un modo de difundir todas las obras de nuestro país. “Nuestra periferia como país nos marca”, dice.
Tras el impacto de la noticia, piensa con emoción en los inicios de su trabajo en el campo literario, 30 años atrás. Y en esa rememoración viene a cuento la Andruetto de Fefa es así, de La mujer vampiro, de El caballo de Chuang Tzu, personajes entrañables que de a poco dieron con la Andruetto actual, que llevaron a su última novela, La niña, el corazón y la casa, seleccionada para la exposición The White Ravens 2012 que la Internationale Jugendbibliothek organiza año tras año.
Andruetto, lucha desde 1984 por lograr que la literatura infantil sea colocada como un producto cultural del mismo rango que la literatura para adultos a través de la formación de maestros y la fundación de centros de estudio especializados. A pesar del entusiasmo del día de ayer, reconoce que son escasas las situaciones en que eso sucede. “Es una batalla sostenida para que la literatura infantil ingrese como disciplina al campo académico, donde su espacio todavía es muy marginal”, explica.
Pese a todo, la autora hace hincapié en que cada vez es más fuerte la presencia de la literatura en la escuela, y que la calidad de los libros va en aumento. Es que, aunque relegada a seminarios aislados, la literatura infantil es un mercado que cada vez ocupa más espacio en las librerías.
No es poco lo que llevó a Andruetto a quedarse con el premio a la trayectoria, que en 2010 había ganado el inglés David Almond. “Yo no creo que haya temas para niños. Lo fundamental no es el tema, sino el modo que uno llega a eso: con qué sencillez, qué lenguaje, qué emoción”, explica.
Y no hay dudas de que de eso sí que sabe.

Comentarios