El domingo por la noche un chico de 7 años fue a jugar con su hermano mayor al pelotero de una pizzería a la que asistió junto a su familia. Pero minutos más tarde regresó llorando a la mesa donde sus padres estaban cenando: lo habían echado del juego por ser "muy gordo".
El hecho ocurrió en Río Cuarto, Córdoba. Todo comenzó cuando el dueño del restaurante invitó a los hijos del matrimonio a disfrutar del castillo inflable que estaba frente al local.
Jonathan, acompañado de su hermano de 13 años, fue entusiasmado, pero el responsable del juego le negó la entrada: "Lo sacó porque era muy gordo y le iba a pinchar el pelotero", denunció Jésica González, la madre del menor.
Luego de que el niño vuelva en medio del llanto, sus papás cruzaron de vereda para averiguar qué había sucedido. Allí se encontraron con el encargado, que de acuerdo a lo relatado por la mamá le dijo a Jonathan: "Pesas más de 80 kilos, vas a romper el inflable".
"Mi marido fue a pedir explicaciones y el hombre le respondió lo mismo, que iba a aplastar el inflable. Después fui yo y me dijo: ¿No ves que es muy gordo?", dijo Jésica a Radio Mitre Córdoba. Y explicó: "Tiene siete años, no pesa tanto. Hace un año que está en tratamiento porque le descubrieron diabetes. Un chico con diabetes no puede pesar tanto".
"Nos sentimos discriminados. Es una locura que alguien trate así a una criatura. Mi hijo estaba desconsolado", agregó la mamá, que no descarta que su hijo deba recibir tratamiento psicológico: "En estos días nos vinieron a hacer varias entrevistas. Cuando sacamos el tema se pone a llorar".
Los padres presentaron una denuncia ante la Defensoría del Pueblo. "Lo único que quiero es que le pidan disculpas", aseguró Jésica. "Mi hijo tiene una discapacidad auditiva. Habla entrecortado. Es lamentable que un hombre grande se comporte así". El acusado por ahora no realizó declaraciones.