¿Qué es la Semana Santa y cómo debo vivirla? Por María Ximena Rondón ... Paola Ruiz

¿Qué es la Semana Santa y cómo debo vivirla?
REDACCIÓN CENTRAL, 01 Abr. 15 / 01:29 pm (ACI).- Pasar una Semana Santa como cualquier día no está en la mente de un cristiano que ama y quiere acompañar a Jesús, pero a veces sin darnos cuenta no vivimos este tiempo como se debe. Por ello, una preparación desde el corazón se hace necesaria.
El cristiano interiorizará los pensamientos y sentimientos del Señor Jesús en laSemana Santa dependiendo de la preparación que tuvo durante la Cuaresma. Es decir, si tuvo momentos de oración, si llevó a cabo penitencias y abstinencias y si realizó el ayuno. En caso de no haberse preparado con anticipación tenemos otra oportunidad para vivir con mayor plenitud estos misterios.
En estos días recordemos que la Semana Santa es el tiempo más intenso del año, es un tiempo donde preparamos el corazón y el alma para entender el verdadero sentido de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
El P. Donato Jiménez recomienda la lectura de libros espirituales escritos por los Santos, para vivir con mayor intensidad los días santos. Si no profundizamos en el sentido del Viernes y Sábado Santo, este tiempo pasará y no dejará huellas en el alma.
No te pierdas nuestro especial de Semana Santa

Día Azul 2015 en abril ... JAIRO SIERRA

En esta página familias, agrupaciones de familiares, organizaciones, organismos oficiales y otros, podrán  encontrar recursos, ideas y consejos para poder adherir al DIA MUNDIAL DE LA CONCIENTIZACION DEL AUTISMO.captura-de-pantalla-2014-03-09-a-las-18-57-12
Queremos que todos se sientan parte y cada aporte, por pequeño que parezca, suma mucho a la visibilidad de esta condición y a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo. Todos los materiales son de libre uso y pueden ser modificados para colocar el logo de cada organización.
SUMENSE TODOS!

Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas ... Daniela IBAÑEZ

En la Argentina, el 2 de abril de cada año se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Creado por la ley 25.370 de noviembre del 2000, desde junio de 2006 es un feriado nacional inamovible, por lo cual no podrá ser trasladado al lunes anterior o siguiente para conformar un fin de semana largo.
La elección de esta fecha se debe a que el 2 de abril de 1982 las Fuerzas Armadas Argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas con el objetivo de recuperar ese territorio, arrebatado por fuerzas británicas en el año 1833.
Desde marzo de 1983 existía el feriado del 2 de abril con el nombre de Día de las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Sándwich del Sur, creado por la ley 22.769 y trasladable al día hábil siguiente cuando coincida con una festividad religiosa. Esa celebración posteriormente se cambiaría al 10 de junio conforme decreto 901/84.3
Asimismo, la ley nacional 24160 de 1992 declaró al 2 de abril como "Día del Veterano de Guerra".
La Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur fue un conflicto bélico entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgia del Sur y Sándwich del Sur. La guerra se desarrolló fundamentalmente entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha acordada del cese de hostilidades en Malvinas, aunque posteriormente los británicos invadieron las Sándwich del Sur y el 20 de junio desalojaron las instalaciones de la Base Corbeta Uruguay de la Argentina, en el marco de la Operación Keyhole.
El origen de la guerra fue el intento por parte de la Argentina de recuperar la soberanía de las islas, a las que las Naciones Unidas consideran territorios en litigio entre Argentina y el Reino Unido, aunque éste último los administra y explota. Su descubrimiento es motivo de controversias; fueron ocupados alternadamente por España, Francia, Argentina y el Reino Unido (actualmente).  Argentina considera que estos territorios se encuentran ocupados por una potencia invasora, y los considera parte de su provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.  El saldo final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
En el Reino Unido, la victoria en el enfrentamiento ayudó a que el gobierno conservador liberal de Margaret Thatcher saliera reelegido en las elecciones del año 1983.
En la Argentina, la derrota en el conflicto precipitó el fin de la Junta Militar del llamado Proceso de Reorganización Nacional que gobernaba el país. Posteriormente, en diciembre de 1983, se realizaron elecciones y se instaló un gobierno democrático.
Luego de más de tres décadas de acaecido el conflicto, las Naciones Unidas continúan considerando los tres archipiélagos con sus aguas circundantes como territorios con soberanía aún no definida, entre Argentina y el Reino Unido.

Cronología del ataque

El 1 de abril, a las 21:18, el primer grupo de botes se desprendió del D-2: 84 comandos anfibios y buzos tácticos bajo el mando del Capitán de Corbeta Guillermo Sánchez-Sabarots. A las 22:45, el grueso de la Agrupación de Comandos Anfibios salió del buque en 19 embarcaciones destacándose, inmediatamente, el destructor en su zona de patrullado. Desembarcaron en Mullet Creek sobre las 23:00. A esa misma hora, el submarino ARA Santa Fe (S-21) libró a otros diez buzos tácticos para colocar balizas de radionavegación y ocupar el Faro San Felipe (Pembroke). Cuando el ARA Santa Fe (S-21) emergió, fue detectado por el radar de navegación del buque costero Forrest dándose inicio a las hostilidades. A las 23:40 en la zona del aeropuerto se observó una bengala verde y al poco tiempo fue apagado el Faro San Felipe.
Ya el 2 de abril a primeras horas se dio el desembarco de un grupo de comandos anfibios y de buzos tácticos con botes neumáticos para despejar posibles obstáculos o minas que hubieran en la playas para el arribo de los vehículos anfibios, a la 1:30, los hombres de Sánchez-Sabarots se dividieron en dos grupos: el primero, comandado por él mismo, se dirigió a los barracones de la infantería de marina británica en Moody Brook para atacarlos; el segundo, bajo el mando del Capitán de Corbeta  Pedro Edgardo Giachino, avanzó hacia Puerto Stanley con objeto de tomar las oficinas del Gobernador y capturarlo.
A la 1:55, el submarino ARA Santa Fe (S-21) salió a la superficie, frente a Punta Calebroña y lanzó sus Buzos Tácticos a unos 3000 m del Faro San Felipe, que se encontraba apagado, alejándose, luego, a máxima velocidad en superficie, para regresar a su lugar de patrulla. Pero los británicos, sobre aviso, habían evacuado los barracones y estaban desplegados en posiciones de combate para defender la localidad.
A las 4:20, el destructor ARA Hércules (D-1) izó su Pabellón de Guerra y comenzó su patrullado en Puerto Groussac, protegiendo a la iniciación de la fase de asalto, la aproximación del BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42) y de la corbeta ARA Drummond (P-1). A las 5:45, la Fuerza de Desembarco de Sánchez-Sabarots abrió intenso fuego automático y de granadas sobre los barracones donde suponían a los infantes de marina británicos. A los pocos minutos, descubrieron que nadie devolvía el fuego (estaban vacíos). El ruido, por el contrario, alertó al mayor Norman —que dirigía a las fuerzas británicas— de que los argentinos habían llegado.
Cerca de las 6:00 se apagaron las luces de la bodega del BDT, se abrieron las compuertas de proa y se pusieron en marcha los enormes extractores de gases.
A las 6:22, llegó la orden "¡Primera ola al agua!" y, desde el BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42), comenzaron a desembarcar los vehículos anfibios, con fuerzas del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino. El ARA Cabo San Antonio (Q-42) libró la compañía E de vehículos anfibios LVTP-7 y LARC-5 del 2º de Infantería de Marina, orientándose con las balizas que habían colocado los buzos tácticos del ARA Santa Fe (S-21). La primera oleada, bajo el mando del capitán de corbeta (IM) Hugo Santillán, llegó a tierra y tomó la dirección del aeropuerto. La compañía "D" desembarcó poco después para ocupar el faro.
A las 6:30, desde el D-2, se irradió un comunicado en el que intimaba a la población a no ofrecer resistencia para evitar derramamiento de sangre.
El grupo de Giachino, la avanzada de las fuerzas argentinas, se dirigió a la casa del Gobernador, invitándole a la rendición. Al no recibirse respuesta, entraron al anexo de los sirvientes, donde se había atrincherado un grupo de Marines Reales, entablándose un combate. Comenzó un tiroteo generalizado, donde se produjo la primera baja del conflicto, el CCIM Pedro Giachino, que fue herido mortalmente; fueron también alcanzados por las esquirlas y resultaron heridos de gravedad, el Teniente de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Primero Ernesto Urbina. El resto de sus hombres se replegaron, aunque mantuvieron el asedio sobre la sede del gobierno británico, disparando desde una posición elevada ubicada al sur de la misma.
Los constantes cambios de posición de los comandos y el uso de granadas de aturdimiento hicieron creer a los defensores que estaban bajo el ataque de una fuerza numéricamente muy superior a la real, lo cual resultó decisivo para obtener su rendición. A los pocos minutos, aterrizó el primer Lockheed C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina en el Aeropuerto de Puerto Stanley.
Cuando la compañía E llegó a las proximidades del viejo aeropuerto, sufrió el primer ataque de la infantería de marina británica. Un blindado LVTP-7 fue averiado por disparos de una ametralladora, pero la tripulación resultó ilesa. El Contraalmirante Busser, responsable del desembarco, comenzó a preocuparse: las tropas blindadas aún no habían entrado en contacto con los comandos, y la resistencia británica era más intensa de lo esperado. Ordenó entonces que una compañía del Batallón de Infantería de Marina 1 con lanzacohetes de 105 mm fuesen helitransportados a la costa.
A las 8:30, el gobernador Hunt y el mayor Norman, sitiados y bajo presión, debatieron qué hacer. Se sugirió dispersarse por el interior para iniciar una guerra de guerrillas, pero finalmente, creyéndose rodeados por un batallón de Infantería de Marina, decidieron que este plan de acción no tenía sentido. Hicieron traer a Héctor Gilobert, un argentino residente de las islas al que consideraban un espía, y le encargaron negociar el alto el fuego. A las 9:30, el gobernador Hunt rindió las islas Malvinas al contraalmirante Busser.

Hechos finales del 2 de abril y sucesos del 3 de abril

Un avión de transporte militar argentino llevó a Hunt a Montevideo desde donde se dirigió a Londres.
Utilizando el helicóptero Westland Lynx Mk.23 0739/3-H-141, desde el ARA Hércules (D-1), se trasladó al abanderado de la Flota de Mar, el Teniente de Fragata Martín Cazaux, para afirmar el pabellón en Puerto Stanley (posteriormente, llamado Puerto Argentino).
Cumplida su tarea por la Fuerza de Desembarco, algunas de sus fracciones se encontraban listas para el repliegue al Continente, que comenzó el mismo 2 de abril.
En esas circunstancias, y ante la necesidad de brindar apoyo logístico a las unidades navales que operaban en el puerto de la capital de las islas, el comandante de la Flota de Mar dispuso la creación del Apostadero Naval Malvinas, designando como jefe del mismo al capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio.
Al día siguiente, aparecieron en los periódicos británicos las fotos de los marines tendidos en el suelo boca abajo. Aproximadamente 120 defensores (incluyendo civiles armados) fueron capturados por los argentinos en la acción.
Sin embargo, en las islas Georgia del Sur los británicos no aceptaron la rendición. Cuando en la mañana del día 3 las fuerzas argentinas trataron de tomar Grytviken, los 22 infantes de marina británicos reaccionaron, pero luego decidieron rendirse.
Pasado el mediodía del 3 de abril de 1982, la bandera argentina ondeó sobre las islas Malvinas, las islas Georgia del Sur y las islas Sándwich del Sur (en estas últimas hacía varios años que flameaba pacíficamente).
Los prisioneros británicos volvieron a su país desde Montevideo.
Ese mismo día, Margaret Thatcher intervino en la Cámara de los Comunes para debatir el tema de las Malvinas; anunció la organización de una fuerza operativa especial, la creación de un gabinete de guerra y la renuncia, entre otras, de su Ministro de Asuntos Exteriores Lord Carrington.
Tras siete días de combates, entre el 8 y el 14 de junio, luego de parlamentar los conductores de las fuerzas oponentes, se firmó la rendición de las tropas argentinas, tras lo cual las fuerzas británicas retomaron el control de la capital malvinense. La batalla por Puerto Argentino deja a más de 200 soldados argentinos y británicos muertos. De acuerdo al autor británico Nicholas van der Bijl, el BIM 5 a órdenes de Robacio, peleó bien en la batalla de Monte Tumbledown y luego se replegó a Sapper Hill donde Robacio junto con la Compañía de Fusileros 'Piribebuy' de Jaimet tenían planeado continuar resistiendo: «Eran cerca de las 8 de la mañana cuando un gris amanecer envolvía Stanley, Robacio estaba organizando un contraataque con la Compañía de Quiroga y la Compañía de Jaimet cuando le fue ordenado por el Jefe de Estado Mayor del General de Brigada Jofre, el Coronel Aguiar evacuar Tumbledown. Robacio y Jaimet estaban furiosos porque ellos creían poder contener a los Guardias Escoceses».La derrota en Malvinas produjo la asunción de un gobierno democrático en la Argentina en 1983, el cual facilitó la firma de el Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile de 1984, con el cual se puso fin al conflicto del Beagle, y ayudó a evitar un eventual nuevo intento de solución bélica por parte de las fuerzas argentinas.

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LA SEMANA SANTA ... Daniela IBAÑEZ

                                           LA SEMANA SANTA
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La Semana Santa es una especial celebración de los cristianos; es el pasaje más importante de la vida de Jesús. A menudo, los padres esperan que en las clases de la escuela se les explique el significado de la Semana Santa a los niños, ya que no saben cómo contarles esta historia.
La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo es una historia que cuenta con un panorama cruel que muchas veces no sabemos explicar pero también está lleno de nobleza. Por ello, te ayudaremos con algunos consejos para explicar y encontrarle un significado de la Semana Santa para los niños.
No hace falta tener grandes conocimientos en este tema, ni ser un experto en religión para explicarlo. ¡Eso sí! Hay que tener mucha paciencia y tacto con los más pequeños para encontrar la mejor manera de abordar el tema.

 

Jesús en la cruz

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Los amigos de Jesús se sentían tristes de haber perdido un buen hombre, amable, generoso y piadoso. Alguien que había sanado enfermos, había hecho ver a los ciegos y revivido a personas de entre los muertos, un verdadero hijo de Dios. ¿Por qué había tenido que morir?
Cuando el sol se escondía, José, uno de los amigos de Jesús, se dio cuenta que él ya no respiraba más. Que había muerto. Entonces pidió apresuradamente que le permitieran sacarlo de la cruz para enterrarlo y cuando aceptaron su petición, junto a Nicodemo le pusieron ropa limpia y lo llevaron a su tumba.
Al día siguiente, los fariseos, temiendo que Jesús escapara luego de resucitar, colocaron una piedra gigante en la entrada de la tumba. Y es que recordaron lo que el hijo de Dios les había dicho: “Al tercer día resucitaré de entre los muertos”.

 

Jesús resucitó y está vivo

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Antes del amanecer, un ángel bajó del cielo y movió la gran piedra que se encontraba en la entrada del sepulcro. La dejó varios metros alejada y se sentó sobre ella. Poco después llegó María junto a otras mujeres para visitar la tumba de su hijo.
No sabían cómo entraría por la gran roca que se encontraba en la entrada, pero cuando llegaron fueron sorprendidas por el ángel, quien había movido la piedra del lugar. El ángel les dijo: “No tengan miedo, sé que han venido a ver a Jesús pero él no está aquí porque ha resucitado como lo había dicho”. Las mujeres entraron y efectivamente, Jesús no se encontraba allí. Había resucitado, ¡estaba vivo! Entonces, el ángel les aseguró que lo verían en Galilea, que se dirijan hacia allá.
María y sus acompañantes corrieron de prisa y al darle la buena nueva a Pedro, él fue hasta el sepulcro y comprobó lo que le habían anunciado.

Jesús se presenta ante sus amigos
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Dos amigos de Jesús se encontraban en una aldea llamada Emaús, y caminaban cuando un hombre se les unió. Uno de ellos empezó a contar que en el sepulcro de Jesús no había nadie pero aún no se habían dado cuenta que estaban hablando con él.
Luego lo invitaron a comer y cuando Jesús repartió el pan, ambos se dieron cuenta que habían estado todo el tiempo con el hijo de Dios. Sin embargo, él desapareció. Cuando regresaron a Jerusalén le contaron a los demás discípulos lo que les había ocurrido y mientras lo hacían Jesús apareció nuevamente.
Al inicio tuvieron miedo, pensaban que era un fantasma pero al ver la marca de los clavos en sus pies y manos supieron que Jesús había resucitado de entre los muertos. ¡Jesús estaba vivo!

Jueves Santo ... Daniela IBAÑEZ



En la misa de Jueves Santo, Francisco criticó a los pastores "aburridos, con cara de vinagre"

Desde la Basílica de San Pablo, el Papa rememoró el "día de la institución del sacerdocio" y dijo que no quiere ver a "esos que huelen a perfume caro".

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El papa Francisco celebró hoy en el Vaticano la misa de Jueves Santo y recordó a los sacerdotes que no pueden ser "pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, aburridos", durante la homilía de la misa Crismal en la basílica de San Pedro.
La misa de hoy también rememora "el día de la institución del sacerdocio" y por ello la homilía del Papa, como en anteriores Jueves Santos, estuvo dedicada a los consejos para los sacerdotes y a la "belleza" del cansancio por dedicarse a los fieles.
El papa Bergoglio explicó cómo todo este servicio y cercanía a la gente cansa, pero, señaló, "es cansancio del bueno, cansancio lleno de frutos y de alegría".

"El pueblo fiel no nos deja sin tarea directa, salvo que uno se esconda en una oficina o ande por la ciudad en un auto con vidrios polarizados", aseveró.
Pero a pesar de esta fatiga, el Papa indicó a los sacerdotes que no pueden ser "pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos". Y reiteró la necesidad de pastores "con olor a oveja" y "sonrisa de padre". "Nada que ver con esos que huelen a perfume caro y te miran de lejos y desde arriba", agregó.
Francisco inició su homilía con una confesión: "Sabéis cuantas veces pienso en el cansancio. El cansancio de todos vosotros. Pienso mucho y rezo por ello a menudo, especialmente cuando el que está cansado soy yo".
"Nuestra fatiga es preciosa a los ojos de Jesús, que nos acoge y nos pone de pie", aseguró el Papa en la primera ceremonia del llamado "Triduo Pasqual", el período en el que los católicos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Francisco repasó los deberes que deben cumplir los sacerdotes y después añadió que además hay otras tareas como "construir un nuevo salón parroquial, o pintar las líneas para el campo de fútbol de los jóvenes del Oratorio".
"Son tareas en las que nuestro corazón es movido y conmovido. Nos alegramos con los novios que se casan, reímos con el bebé que traen a bautizar; acompañamos a los jóvenes que se preparan para el matrimonio y a las familias; nos apenamos con el que recibe la unción en la cama del hospital, lloramos con los que entierran a un ser querido...", agregó.
Son deberes, según Francisco, que "fatigan el corazón del Pastor" pues, aseguró: "Para nosotros los sacerdotes las historias de nuestra gente no son un noticiero".
"Conocemos a nuestro pueblo, podemos adivinar lo que les está pasando en su corazón; y el nuestro, al compadecernos (al padecer con ellos), se nos va deshilachando, se nos parte en mil pedacitos, y es conmovido y hasta parece comido por la gente", dijo.
También instó el pontífice a los sacerdotes "no sólo a hacer el bien, con toda la fatiga que conlleva, sino que hay que defender al rebaño y defenderse uno mismo contra el mal".
"El maligno es más astuto que nosotros y es capaz de tirar abajo en un momento lo que construimos con paciencia durante largo tiempo", dijo. Pero les recomendó que ante ello "hay que aprender a neutralizar el mal" y "no" arrancar la cizaña, no pretender defender como superhombres lo que sólo el Señor tiene que defender".
En un mensaje de marcado tono religioso, el Sumo Pontífice indicó que "el demonio trabaja para confundirnos" y, luego, aseguró: "Nunca hay que olvidarse de los seres queridos, estén lejanos o en los mas alto".
Por otro lado, Francisco dijo: "Hay que tratar de hacer el bien sin importar cuánto nos cansemos. Dios nos invita a ser perseverantes en su nombre".

Soy Lucila Duran 3 grado B

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LEON GIECO- ILUMINADOS POR EL FUEGO ... Bianca Aguilar

Todo el poder concentrado en un gesto de amor ... Paola Ruiz

Radio María


15/05/2014 – En el evangelio de hoy aparece Jesús momentos después de lavarle los pies a los discípulos. Allí el Señor concentra todo el poder de Dios y nos deja como mayor herencia un sencillo gesto de amor. Muchos de nuestros hermanos también esperan un gesto de amor y de ternura que consuele sus corazones y pies cansado y polvorientos.
 
Jesús lavó los pies a los discípulos y dijo: “Les aseguro que el servidor no es más grande que su Señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. Ustedes serán felices, si sabiendo estas cosas, las practican. No lo digo por ustedes solos, yo conozco a todos los que he elegido, pero, es necesario que se cumpla la escritura que dice que, el que comparte mi pan, se volvió contra mí. Les digo esto desde ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean que yo soy. Les aseguro que el que recibe al que yo envié, me recibe a mí. Y el que me recibe, recibe al que me envió.”
Juan 13; 16 – 20

El gesto de Jesús , nuestros gestos
Jorge Mario Bergoglio, tomando parte del evangelio que hoy nos convoca, reflexionaba el Jueves Santo del 2005, en torno a este gesto. El último gesto de Jesús antes de partir al Padre y donde nos deja la herencia, con la que nos enriquece. En este último gesto que -dice Bergoglio- no nos cansamos de contemplar, se abren para nosotros algunos misterios en los cuales vale la pena detenerse.
Ocurre cuando, llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, El Señor quiso expresar su último gesto, en lavar los pies a los amigos. Los pies polvorientos, dice el Cardenal, fatigados del camino. Este gesto que esperan también nuestros hermanos en muchas oportunidades cuando nos encontramos con ellos, y vienen agobiados de la desesperanza, vienen cansados de la lucha. Se encuentran desilusionados de haber intentado construir un proyecto y ver que, se desarma en sus manos por el fracaso de la pérdida de un ser querido, en el vínculo del matrimonio, que decidió tomar un camino distinto, y a pesar de que el amor está allí, latente, el agobio del peso de la pérdida, no nos permite descubrir que ellos también necesitan de nosotros. Este repetido acto de caridad con el que el Señor nos invita, a lavar los pies.
La vida es una fiesta. Como aquella última cena. Pero como toda gran fiesta, puede haber situaciones determinadas que quieran venir a aguarla. Jesús se adelanta y nos pide que hagamos nosotros lo mismo, con quienes están sufriendo o padeciendo, y nos invita, desde el gesto ejemplar con el que Él aborda la situación de los discípulos, a repetirlo nosotros lavando los pies. Eso es como un detalle de caridad para con el hermano que está de alguna manera, polvoriento. Se le ha pegado el camino, y necesita que alguien lo cuide. Lo sostenga. Lo aliente. Lo socorra. Es el detalle del amor. “El extremo detalle del amor” dice Bergoglio.
Este extremo detalle de la caridad, se da en el momento en el que el evangelista san Juan dice, “todo estaba en sus manos”. ¿Qué ese todo? Todo el poder de Dios, en la persona de Jesús, como Creador, está en las manos del Hijo. Y el Señor era consciente de que en ese momento tenía todo el poder del mundo en sus manos. Es la hora suya. “El Padre lo había puesto todo en sus manos” dice Juan.
¿Y qué hizo con ese poder absoluto? Lo concentró en un solo gesto. En un gesto de servicio. El servicio del perdón, hasta el detalle más delicado de caridad. Y desde entonces, el poder se convirtió para siempre, en gesto de servicio.
Si el más poderoso, El Hijo del hombre, usó todo su poder para servir y perdonar, el que lo usa para otra cosa se hace ridículo. Está desubicado, queda como fuera de contexto. Aparece como un necio. No entendió nada con respecto de qué se trata el ejercicio del poder.
Con ese gesto sencillo, Jesús, llevó a término la profecía, que en boca de su madre, se expresaba en el Magníficat. Cuando ella, tomada por la Palabra de Dios dictada en su corazón, oró aquella síntesis maravillosa, expresada en el Antiguo Testamento, en el canto de alabanza del Magníficat: “El Señor, derribó a los poderosos de sus tronos, y elevó, puso en lo más alto a los humildes”
Jesús nos invita a ir con Él a este lugar donde podamos también nosotros concentrar todo lo que somos, lo que tenemos, lo que estamos llamados a ser, en un gesto de amor.
¿Cómo concentrar en el día de hoy en un gesto de amor sencillo todo lo que el Señor ha puesto en tus manos?
Gestos que engrandecen el alma
Hay historias realmente conmovedoras en la vida de los santos que nos hablan de esta capacidad de hacer del poder que se tiene entre las manos, un gesto de caridad profético, que derriba a los que más se creen.
Juan Gualberto, nació en Florencia, Italia. El era de familia muy rica, y su único hermano había sido asesinado. Él era heredero de una gran fortuna. Un viernes Santo, iba por una calle, rodeado de varios militares amigos suyos, y de pronto se encontró en un callejón, con el asesino de su hermano. No tenía por donde huir, y Juan dispuso matarlo allí mismo. Pero, a aquél hombre se le ocurrió una feliz idea. Se arrodilló. Puso sus brazos en cruz. Y le dijo; Juan, hoy es Viernes Santo, por Cristo que murió por nosotros en la Cruz, perdóname la vida. Al ver Juan Gualberto, aquellos brazos en cruz, se acordó de Cristo crucificado. Se bajó de su caballo, abrazó al asesino y le dijo: – Por amor a Cristo, te perdono.
Juan Gualberto, siguió su camino, y al llegar a una Iglesia, se arrodilló ante Cristo crucificado. Y le pareció que Cristo inclinaba la cabeza y le decía:- Gracias, Juan.
Desde aquél día, su vida cambió por completo. Y pidió ser religioso benedictino. El 12 de Julio de 1073, moría, al que la Iglesia reconoció después como, san Juan Gualberto.
Una historia, también llena de caridad y de sentido, nos llega a través de Martín de Tours. Que nació en Panonia, Hungría. Por allí, por el año 316. Era hijo de padres no creyentes. Era hijo de un veterano del ejército. Y a los 15 años ya vestía el uniforme militar. Durante más de 15 siglos, ha sido recordado por el hecho que le sucedió siendo joven.
Estando de militar en Amiens, Francia, cuando ejercía el camino del catecumenado, un día frío, de invierno, se encontró por el camino con un pobre hombre, que estaba tiritando de frío, y a medio vestir. Martín, como no tenía nada para darle, desenvainó la espada, y dividió en dos partes su capa. Entregando la mitad al pobre. Esa noche, vio en sueños a Jesucristo. Se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre, y oyó que le decía: – Martín, hoy me cubriste con tu manto. El medio manto que cortó san Martín, fue guardado en una urna y se le construyó un pequeño santuario para guardar esa reliquia. Como en latín, para decir medio manto, se dice capilla, la gente decía; vamos a orar donde está la capilla. Y de ahí viene el nombre de capilla. A los pequeños oratorios donde nosotros participamos del culto.
Verdaderamente, la vida de los santos, nos dejan hermosos caminos por donde recorrer este gesto primero de caridad grande. Intentamos hacerlo también nosotros hoy, traduciendo todas nuestras posibilidades en pequeños gestos con gran amor.
En la tarde de la vida seremos juzgados en el amor
La caridad tiene el poder maravilloso de hacernos parecidos a Dios. La caridad tiene el poder de perdonar, y de lavar los pecados. La caridad es signo de la predestinación nuestra a la Gloria definitiva. Al final sólo va a quedar el amor.
Qué lindo es ir en peregrinación a la Virgen de Iratí, a la Virgen del Valle, que lindo poder ir a Luján, al santuario de la Virgen, que hermoso cuando nos encontramos con la Gracia de Dios peregrinando al santuario de San Nicolás. No está mal todo esto, porque ahí encontramos muchas gracias. Los creyentes solemos visitar como peregrinos los grandes santuarios, y las basílicas. Pero no debemos olvidar que el mayor santuario, y el más digno de veneración, es el cuerpo pobre de Cristo. El Cuerpo sufriente de Cristo. El cuerpo preso de Cristo. A él debemos peregrinar como a una fuente atrayente de caridad. Humanismo, mística. Santidad.
“A la tarde de la vida te examinarán en el amor”, decía Juan de la Cruz. Y yo me pregunto: ¿de qué amor nos van a examinar? Del amor que has recibido de Dios y que por tanto, has podido darlo a los hermanos. Del que no diste y del que diste. De eso. Se nos va a preguntar al final. ¿Amamos o no amamos? ¿Lo que hicimos, lo hicimos por amor o cuáles fueron los motivos que movieron nuestros corazones a vincularnos con los demás?
¿Con qué gestos poblaremos nuestro corazón de rostros?. Seguramente hoy tendrás la posibilidad de que el cielo se venga cerca tuyo cuando tengas la ocasión de hacer un gesto sencillo impregnado de amor que se convierte en grande.
“A la tarde de la vida te examinarán del amor”. De tu amor, de cuánto entendiste el lenguaje del amor y de cuánto lo pusiste en práctica.
Decía, el poeta Gilbrán, “Cuando amen no deben decir, Dios está con nosotros. Sino que nosotros estamos en el corazón de Dios”. Porque Dios es Amor. Como bien lo ha definido, tan claramente, y en una sola palabra, el autor del texto de la primera carta de Juan:“Dios es amor”
“Los admiro a ustedes, cristianos. Porque identifican a Cristo con el pobre, y al pobre con Cristo. Y cuando ustedes den pan a un pobre, saben que lo están dando a Jesús. Lo que resulta más arduo de comprender, es la dificultad con la que reconocen a Jesús en el pobre que está dentro de ustedes mismos. Cuando sienten sed de sanación y de cariño; ¿Por qué no la quieren reconocer? Cuando se dan cuenta de estar desnudos, extranjeros con respecto de ustedes mismos. Cuando se encuentran encarcelados y enfermos. ¿Por qué no ven en esta fragilidad la presencia de Jesús en ustedes?” decía el psicólogo alemán, Carl Jung.
Es verdad que nuestra propia carne tiene que ser bien cuidada. Pero también es cierto, como dice el profeta Isaías, que la sanidad de la herida en nuestra propia carne, se da cuando nosotros damos de comer al que tiene hambre y cubrimos con un techo al que no lo tiene. Allí, cuando atendemos a la viuda. Cuando los desposeídos, son abrazados por el amor que Dios ha puesto en nuestro corazón, despunta la luz, y sana nuestra herida. Y nuestra propia carne encuentra lo que buscaba de sanidad interior.
Es por la fuerza del amor donde también nosotros nos curamos a nosotros mismos y mimamos más nuestra herida y la propia carne.
La caridad, que no es una doctrina filosófica, ni un código de ética que no es una ideología, que no es un culto devocional, sino que es una presencia de una persona que nos ama. La de Dios el Padre que nos entregó a Jesús por Amor, para librarnos de la opresión que genera en nosotros la fuerza del egoísmo, la fuerza terrible de la soberbia, con la que venimos heridos desde siempre. La presencia del amor de Dios en Cristo cura y sana. La presencia de nosotros concentrada en un gesto de amor a los hermanos cura y nos cura. Los males de amores, dice San Juan de la Cruz, sólo se cura con presencia y figura. Hoy el evangelio nos lo muestra a Jesús lavando los pies a sus discípulos. Todo el poder del Padre en el Hijo, traducido en un conmovedor gesto de amor.
Amar a Dios, amar a los hermanos
Cuando el Amor ocupa el centro de la vida, el otro comienza a ser alguien significativo. Alguien que importa. El otro comienza a ser indispensable. Sin el otro es como que me falta el aire. Porque es el otro en donde el amor se expresa. Desde donde viene el amor, y hacia donde el amor va. Es el vínculo con el otro al que llamo hermano, sin poder excluir a nadie, cuando de verdad me habita el amor de Jesús, donde mi vida toma verdaderamente sentido.
¿Quién es el otro? Es figura y es imagen de Dios, es rostro de Dios, muchas veces, ensombrecido, desfigurado, desatendido y sin apariencia humana, como dice Isaías 53, 2. Es carne herida del Señor. Sobre todo cuando es pobre, muy pobre. Son voz del dolor de Cristo. Es el actual rostro de la Pasión, muchas veces. Es la presencia histórica de Dios débil en medio del mundo. Son camino los otros y yo soy camino para los otros que conduce a Dios. Somos caminos abiertos al encuentro. Es una clave de interpretación real de la Vida, con mayúscula.
El otro se transforma en un pedagogo, en un educador de mi sensibilidad. Y en el fondo, ese vínculo de caridad con el otro nos evangelizamos. ¿Por qué? Porque la buena nueva, la evangelización, brota de este lugar al que llamamos amor.
¡Dios! Dios es amor. Con luz que trae esa presencia, con el consuelo que regala su misterio. Con la capacidad de reconciliación que nos ofrece, con espíritu de oración que nos habita, presencia que conduce y quietud que pacifica.
Dios, amor, regala eso, y mucho más en un vínculo genuino, de caridad fraterna. Donde el otro empieza a ser como el aire para mi. Sin el otro no puedo existir. Cuando verdaderamente me he encontrado, con el evangelio, con la verdad de Jesucristo.
Padre Javier Soteras