Ciencias Naturales. CLASE Nº 9 - Vacunas - Sara González


¿Para qué sirven las vacunas?



POLIOMIELITIS (VPI)

Es una infección vírica muy contagiosa, que produce debilidad muscular permanente, parálisis, fiebre, dolores de cabeza, vómitos, rigidez en el cuello y otros síntomas. En algunos casos puede ser mortal. Hoy en día es muy difícil que algún médico haya atendido algún caso de infección por poliomielitis, ya que la enfermedad ha desaparecido casi por completo gracias a los programas masivos de vacunación.

La infección se extiende desde el intestino a todo el cuerpo, pero el cerebro y la médula espinal son las más afectadas. Hay dos tipos de vacunas que están incluidas en las inmunizaciones sistemáticas de los niños. Una con poliovirus inactivado (vacuna Sack) que se inyecta y la otra con poliovirus vivos (vacuna Sabin) que se administra de forma oral. Sigue la misma pauta de vacunación que
la Hiv.

MENINGOCOCO C
(MC)

Se define como enfermedad meningocócica a un grupo de síndromes clínicos ocasionados por la bacteria Nei seria meningitidis ,que abarcan desde un proceso febril sin foco y con buen estado general (bacteriemia oculta) a un cuadro de sepsis fulminante con elevadas tasas de mortalidad. Existen multitud de variantes de meningococo (tipo A, B, C, D, X, Y,…). En España los más frecuentes son los conocidos como B y C. La peligrosidad del meningococo no es debida únicamente a su capacidad para producir meningitis, sino también algunas otras enfermedades. Es responsable de faringitis, neumonías, etc. O la temida sepsis meningocócica, donde el microorganismo invade la sangre y se produce la muerte fulminante en pocas horas. De hecho, el miedo a la meningitis se debe a esta enfermedad. Se inyecta a los 2 meses, a los 4 y una tercera vez entre los 12 y los 24 meses.

TRIPLE VÍRICA (TV): SARAMPIÓN, RUBEOLA Y PAPERAS

Es una vacuna conjunta contra tres enfermedades infecciosas muy comunes entre los más pequeños: sarampión, rubéola y paperas.

El sarampión es causado por un virus. Los síntomas incluyen fiebre, goteo en la nariz, tos, ojos rojos y sensibles, seguido por un sarpullido rojo-café. Este sarpullido comienza frecuentemente en la cara y se propaga al cuerpo, con una duración de 3 o más días.

La rubéola se caracteriza por la aparición de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan hacia los pies, haciéndose más intensas en el tronco, que no provocan picores ni molestias y suelen desaparecer en pocos días. Junto con las manchas rojizas, los síntomas de la rubéola son bastante similares a los de un síndrome gripal, con malestar general, fiebre poco intensa, enrojecimiento de los ojos, dolor de garganta (faringitis) e inflamación dolorosa de ganglios alrededor de la nuca y en la región posterior de las orejas.

Las paperas se inician con la aparición de dolor y endurecimiento en la zona correspondiente a la glándula parótida (entre el lóbulo de la oreja y la mandíbula), generalmente debido a la inflamación de la zona. Característicamente el lóbulo de la oreja suele elevarse. La zona afectada tiende a ser dolorosa a la palpación e incluso con la administración de ácidos (limón, vinagre, etc.). Tras el contagio, el aumento del tamaño de la glándula alcanza su máximo volumen a los 2 - 3 días. Generalmente, primero se inflama un lado y en el transcurso de 2 días el otro lado; aunque puede ser en un solo lado. Suele además asociarse a fiebre generalmente menor de 40º.
Se inyecta en dos dosis, una entre los 12 y los 15 meses, y la otra entre los 3 y los 6 años.

Sara Lucia González 4to A T.M

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